jueves

La pena es que te mire, que no me mires,
que te vayas al ver todos mis errores
nadie nos dijo que esto fuera de colores
te prometí el cielo y nos quedamos en las nubes


lunes

Sharif

Yo puedo darte un corazón ansioso por latir y otra promesa de esas que nunca voy a cumplir. Mi sangre espesa que se expresa y no sabe fingir, cuando te besa con el boli al escribir. Yo puedo darte dolor y arte, noches en vela, dedicarte las canciones mas hermosas aunque duelan. Tu a veces vuelas y te haces de rogar y yo en mi hogar siempre te espero a que decidas llegar, y cuando llegas con yagas en tus labios de miel, me elevas y me despegas el alma de la piel, a ciegas, solo juegas cuando hay un pincel, mientras navegas por mis venas en barcos de papel. ¿Sabes que? me gusta cuando suave te derramas por las ramas de mi corazón que es árbol y esta en llamas, y ya jamas quiero saber nada de otras damas si tu nadas por las sábanas mojadas de mi cama y yo, yo te prometo mucho amor, poca fortuna si me acompañas regalarte alguna luna cuando solo tengo arena en los bolsillos de mis dunas y sangre en los nudillos y el bolígrafo en ayunas. Tu me salvas cuando justo me consumo, suavecito te desnudas, despacito mientras fumo y ya no hay dudas solo una certeza muda, perfil de ti desnuda que se esconde tras la bruma y tu a veces tarde pero nunca faltas a tu cita, si el cielo arde y mi triste canción te necesita en otro bar de amor cobarde mi corazón grita si tu no habitas por sus grietas de su piel marchita y me encanta cuando cantas silenciosa, de repente te presentas tan hermosa y me besas y suave me trasportas del folio hasta la aorta y el mundo con su odio ya no importa. 


martes

satélites de un mismo planeta con órbita distinta



Me apetece volver a probarte. Te apetece volver a probarme.
Has venido ¿vas a quedarte? sus labios deseaban besarla, pero necesitaba debatir entre lo que desea y lo que le conviene. Aquel día ella le esperaba con su mejor lencería en la entrada de casa. A el le volvía loco, pero ella no sabia la razón; si lo rozaba la piel se erizaba, si lo besaba el acabaría enganchado en sus besos, tan solo era necesaria una mirada para que tanto el, como ella supieran que es lo que estaba pasado en sus pequeños satélites del mismo planeta pero de órbita distinta. El apenas recordaba que le había formulado una pregunta, la observo y el realmente no tenía ninguna razón para alejarse de aquel lugar, por lo menos en aquel momento, estaba en el momento deseado y respecto a ella, quedaría algo siempre en algún recoveco de su corazón. Entre divagación y divagación, cuando más se prolongaba su silencio, más abría los ojos ella.
Ella le volvío a preguntar ¿vas a quedarte? y el dijo, pues.. - se puso en pie y se acerco lentamente hacía ella- La verdad es que sí, si voy a quedarme.
Se acercó a ella para volver a probar esos labios tan adictivos.
¿Sí?- repitió ella de nuevo con los nervios a flor de piel.
El se giró, la miro y sonrió. El sabía que realmente mereció la pena tomar esa decisión.
Así que la empezó a besar y se la folló hasta desfallecer. Una y otra vez. Hasta asegurarse de que ella se levantaría a su lado.