Me conoces; a mí y a mis secretos. Porque te he visto mirarme y después callar evitando la pregunta innecesaria, a la que tú ya sabes la respuesta. Así que ven, mírame y dime sin palabras que no diga nada, para que yo pueda mirarte y contártelo todo. Porque me encanta que al pactar con tu mirada me quede la certeza de que esto es solo nuestro; Pues ni tus ojos hablarán sino es conmigo, ni tu boca, aunque quisiera, ha visto nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario