jueves

deberías sentir

Cuando pierdes todo, pareces desplomarte en la nada. Un susurro del vacío te dice que te quedarás desguarnecido eternamente.Tú aclaras: quiero quedarme solo, precisamente para que nadie más me pueda lastimar. Entonces cierras con llave todo lo que un día fue accesible a tu corazón. Le pones triple candado y acatas con las consecuencias de un alma encadenado.
Una especie de rosa marchita rodeada por alambre de espinas.
Un día cualquiera, intentaste volver a sonreír. Quizás, meditaste, inevitable lo planteaste, ¿dar otra oportunidad a que otro sentimiento florezca?.
No sabes si funcionará, si otro puño podrá desgarrarlo, si las consecuencias te dejarían un cuerpo en nefastas condiciones y un interior fraccionado a punto de no volver a la consciencia.
Pasaron semanas, meses, un período de nostalgia, y a la vez, abandono a tu cuerpo.
Tus esperanzas estaban marchitas. Enflaqueciste tus piernas, te dejaste caer al vacío.
Intentas volver a sonreír, pero te vuelven a enganchar con cadenas y parece que pierdes el hilo de las palabras.¿Me dejas mirar a través del cuello de tu camisa?
Es solo para ver si te queda corazón.
Lo consiguió, logró florecer, aún sedienta, aspiró luz de donde parecía imposible converger.Bebió de su boca.Cada mañana que respiraba, ansiaba su aire, sus labios ya no marchitaban, estaban sedientos de su espuma.Sus brazos anhelaban caricias que apagaran sus pasados desconsuelos.Los ojos ya no reflejaban lágrimas de lamento, sino radiaban su devoción.Manos deterioradas de recoger puñales, ya reaparecen con tiritas de humanidad.
Los pies de repente palparon tierra firme, los cristales desaparecieron.
Sus cariño es mi perdición. Mi mente es presa de su intelecto, él siente mi desosego.Cada hora de reloj es presa de nuestra indigencia mutua. Necesitaría que el día se completara en 30 horas y que las 6 sobrantes en nuestro mundo real fueran presas de un "nosotros".
Quedan días, noches, atardeceres, mañaneos de sorpresas, estrujones, sueños en delicadeza en tu hombro como señal detallista.
Tuve miedo a decirlo, incluso a pensarlo por si escuchabas mis pánicos en secreto.Pero ya perdí mi cobardía.
No te faltó ni un segundo para demostrarla lo que de verdad sospechaste sentir por ella.
Solo escucha la palabra gracias.
Una palabra medianamente silenciosa, pero es correspondiente a un abrazo de esos que te suben por las nubes y que te hacen volar. Por existir, por hacerme sentir singular, por ser monigote detallista, dulce, incapaz de traicionar.
Te incluyo en mis huellas dactilares, y repaso cada noche cada estría para vincularme contigo.
No tengas miedo a sentir, siente, es el momento de hacerlo.

martes

la marcas tú


Solo son dos conceptos; por un lado, recuerda algo tan sencillo como que querer es siempre más valioso que te quieran. Querer mueve y detiene mundos, que te quieran si tú no quieres, te acaba aletargando. Lo segundo y más valioso para llevar tu vida adelante es que debes darte cuenta de que nos hemos pasado la vida desde pequeños respondiendo a la pregunta "qué me gusta". Qué me gusta de comida, de ropa, de juguetes, de estudios, de trabajo, de amistad, de amor, de sexo... Y ese "qué me gusta" marca  nuestro mundo. Da la sensación de que si no nos gusta algo es un indicador de un rumbo o un deseo, y eso no es cierto. Lo que nos gusta no es nuestro camino, ni tampoco lo que no nos gusta. A veces el rumbo puede estar en lo que nos provoca indiferencia, en aquello que no nos apasiona ni aborrecemos. Entiendo esto, has de confiar en ti, no en lo que crees que te gusta de ti, la senda no la marca lo que te gusta a ti, sino que la marcas tú.

lunes

si tu me dices ven, yo lo dejo todo, pero, dime ven

Recuerdo como si fuera hoy cuando ella me dijo: ¿no deseas poder ser feliz en todos los aspectos de tu vida? ¿no tener que aceptar nada que no te agrade? ¿sentir que la vida es controlada por ti en lugar de ir a rebufo de ella en el vagón 23?.| No respondí...Sólo repoplé, resonó un montón de aire saliendo de mi nariz y apareció una sonrisa de esperanza. Y no dije nada, porque cuando llevas años aceptando que tu vida es lo que te pasa y no lo que originas.. Pues, lamentablemente, te acabas acostumbrando. Seguidamente ella añadió: ¿conoces una vieja canción que dice "si tú me dices ven lo dejo todo"?. Volví a afirmar en silencio; no me salían las palabras, la emoción me tenía atrapado. Mi garganta era incapaz de crear sonido alguno. Ella continuó: Pues siempre he creído que a esa canción le falta algo..Debería ser: "Si tú me dices ven lo dejo todo..pero dime ven". Finalmente me miró y me soltó las tres preguntas que llevaba años deseoso que alguien me hiciera:¿quieres o no quieres controlar tu vida?¿quieres o no quieres ser dueño de todos tus momentos?¿quieres?. Y dije que sí, el sí más alto y más potente que ha salido de mis cuarenta años de vida. Un día que contrastaba con el más rotundo que había escuchado muy pocas horas antes...Y teneís que entender que ese "no" antes de que os hable de ese "si". Si no todo carecerá de sentido y no comprendereís absolutamente nada.

todos tienen una una

Todos llevan una máscara, puede ser un simple antifaz, de los que se sujetan con una varilla, o una máscara de goma que cubre toda la cabeza, muy llamativa o mimética. Hay quien tiene más de una máscara, en función de las ocasiones, hay quien se pone un disfraz. Y mientras, sigo el hilo de esta reflexión, inevitablemente me convierto en víctima de ella: ¿cuál es mi máscara?
 La máscara de una madre quizá sea la que le impide ofenderse y tal vez su disfraz sea precisamente su papel de madre. En el fondo, ella también es una mujer y apenas tiene veinte años más que su hijo. Cuesta hacerse una idea clara de como seremos dentro de veinte años, pero probablemente siguiéremos siendo lo que somos. Con nuestros sentimientos, nuestros deseos, nuestros miedos. A lo mejor esto es lo que nos pasa a los hijos en un momento dado: dejan de ver a los padres como padres y descubren a unos adultos que, inseguros y llenos de miedos, con algunas canas, les recuerdan que ya no son unos niños.

todo tiene su lógica

-¿tu crees en algún Dios?
-No mucho
-¿como que no mucho?
-A lo mejor existe, a lo mejor no existe, tengo una visión propia del tema
-¿qué visión?
-Para mí es un poco como un administrador de una comunidad de vecinos que se ha ido de vacaciones y nadie sabe si va a volver. Nosotros somos los inquilinos. Pues bien, entre los inquilinos hay algunos que están convencidos de que volverá, así que se comportan bien, o fingen comportarse bien, para así, no tener problemas. Y hay otros que están seguros de que no volverá, así que les da igual y hacen lo que les da la gana. Yo creo que no volverá, pero aún procuro cuidar la casa. Si al final el administrador regresa, estará contento y no me joderá porque creía que no iba a volver.

domingo

siempre estarás tu

Miro el cielo, que se va aclarando rápidamente, y siento una extraña melancolía. Percibo un vacío en mi interior, un vacío que se agita dentro de mi cuerpo, y durante un instante me invade añoranza de todo, de mis amigos, de mi madre, mi vida "normal" en general.Y de él, lo añoro tremendamente y deseo hablar con él, contarle lo que estoy haciendo, lo que pienso, escuchar sus relatos, sus ideas sobre las cosas más disparatadas.

La luz avanza veloz por el horizonte y siento que no estoy lista para empezar un nuevo día.

jueves

nuestro pacto enfermizo

Me conoces; a mí y a mis secretos. Porque te he visto mirarme y después callar evitando la pregunta innecesaria, a la que tú ya sabes la respuesta. Así que ven, mírame y dime sin palabras que no diga nada, para que yo pueda mirarte y contártelo todo. Porque me encanta que al pactar con tu mirada me quede la certeza de que esto es solo nuestro; Pues ni tus ojos hablarán sino es conmigo, ni tu boca, aunque quisiera, ha visto nada.

viernes

querer mucho a alguien modo on, Rita-ta




   Ella es una chica con muchos sueños por cumplir, quizá demasiados. Con unos ojos marrones que dejarían indiferente a cualquiera, con un carácter propio de una chica de su edad. Y de estatura bajitaEs experta en hacerme reír. Se preocupa muchísimo por la gente que hay en su alrededor. Y algo que me encanta, es que pasa de los problemas. Intenta estar de buen rollo siempre. Ella es especial, ella es mi mejor amiga. Algo me dice que te necesito aquí, juntoa mi, a mi lado, para abrazarte, para revivir momentos inolvidables y fuertes emociones que me llevan a la locura y a experimentar la inmensa felicidad.Ya sabes todo lo que dariá por ti ,tú eres una persona que quiero ,que siempre estará ahí, que me apoya, y por eso, te doy las gracias. Hemos pasado por momentos difíciles a lo largo de nuestra vida, pero ahora, te puedo afirmar, que esto es de verdad, mis te quieros no son como caramelos. Y tu vales la pena, y por eso no voy a dejar que esto se acabe así como así. Te quiero.

jueves

cada vez que me lo prometo

Estaba pensando en tí. Pensando en que hacía mucho tiempo que no te pensaba. Pensando en que pensarte está prohibido. Estaba pensando en el dolor, no en el dolor que tu me has hecho, en la palabra dolor en general. En todas las veces que alguien me hizo daño. Estaba pensando en la culpa, bueno, más bien, estaba buscando culpables. Estaba intentando adivinar de quien fue la culpa la última vez, quizá tuya por hacerme daño, o quizá mía por permitirlo. Quizá del destino por volver a unirnos. Estaba pensando en tus ojos, y es como si los tuviese delante; como si pudiera besarte en las mejillas ahora mismo, tocar tus labios, tú piel. Como si pudiese agarrarte de la camiseta y obligarte a besarme en esa habitación en la que solo cabemos tú y yo. Estaba pensando en tu voz, pensando en que ya no recuerdo lo último que pronunciaste, pensando en que lo bonito que me dijiste aún baila por mi traquea. Estaba pensando en el olvido. En las obligaciones. En los errores. Estaba pensando en lo imposible. En lo nuestro tan útopico. En los finales. En el tren que tenía que coger para visitarte. En cómo volver a meterme cerca de tí. Estaba pensando en el miedo. En esa sensación tan extrema que se apodera de mí cada vez que nos despedimos. Cada vez que hablamos. Estaba pensando en el miedo, cada vez que me prometo olvidarte. En el miedo cuando soy consciente de que compartimos el mismo cielo. Estaba pensando en volver. Volver a todos aquellos sitios que alguna vez abandoné. Volver a tus sábanas. Volver a ti. Estaba pensando en todo eso. Será que te echo de menos. Será que no es fácil vivir sin pensarte. Será que pensarte es mi forma de olvidarte.